¿Por qué el vision board se vuelve tan popular a fin de año?
El cierre de año es un momento natural de reflexión: hacemos balances, soltamos lo que ya no funcionó y empezamos a pensar en lo que queremos atraer al nuevo ciclo. Por eso, entre noviembre y diciembre, muchas personas adoptan prácticas como el vision board (o tablero de visión) para visualizar sus metas y comenzar el año con mayor claridad emocional y mental.
Más allá de una tendencia, crear un vision board es un ejercicio de intención consciente: te obliga a detenerte, pensar en lo que deseas y ponerlo frente a ti de forma tangible.
¿Qué es un vision board?
Un vision board es un tablero (físico o digital) donde colocas imágenes, palabras, frases o símbolos que representan lo que quieres lograr, sentir o vivir en un periodo determinado —generalmente un año.
No se trata solo de “soñar bonito”, sino de visualizar con intención: metas personales, viajes, bienestar, relaciones, proyectos profesionales o hábitos que quieres cultivar.
Según la psicología positiva, visualizar objetivos de forma constante ayuda a reforzar la motivación y el enfoque, activando procesos cognitivos relacionados con la toma de decisiones y la constancia (dominio conocido como visualización guiada).
Beneficios de hacer un vision board
Cómo hacer un vision board paso a paso
1. Elige el formato que más vaya contigo
No hay reglas rígidas. Puedes hacerlo:
Lo importante es que sea visible y accesible.
2. Haz una pausa para reflexionar
Antes de buscar imágenes, pregúntate:
3. Elige imágenes y palabras que realmente resuenen contigo
Busca imágenes que te provoquen emoción, no solo que “se vean bonitas”.
Incluye:
4. Organiza tu tablero con intención
Puedes agrupar por áreas:
5. Colócalo en un lugar visible
Ponlo donde puedas verlo con frecuencia:
La clave es que no se quede guardado: el vision board funciona cuando lo integras a tu día a día.
¿Cada cuánto se hace un vision board?
Aunque muchas personas lo hacen a fin de año, también puedes crear uno:
El de fin de año es especial porque combina cierre, intención y renovación.
Hacer un vision board es una forma sencilla pero poderosa de empezar el año con dirección. No se trata de magia ni de promesas vacías, sino de ponerle imagen y emoción a tus objetivos, recordarte lo que quieres construir y mantenerte alineado con ello.